
El mundo islámico se destaca por sus encantos, su misticismo, su arquitectura su historia. Marruecos es un destino al que todos los españoles deberían ir aunque sea una sola vez. El contacto cultural que han tenido a lo largo de la historia los obliga a ir a esas raíces, o por lo menos a disfrutar de un excepcional punto turístico y cultural muy cerca de su territorio.
La mejor manera de llegar a Tánger es por avión, sobre todo si se viaja desde Madrid o de Barcelona. Una vez arribes recuerda que el aeropuerto está a tan solo 15 kilómetros de la ciudad, por lo que viajar hasta allí de la manera más cómoda es mediante un taxi. Aquellos españoles que partan desde el sur pueden optar por el ferry. El viaje por mar siempre es hermoso, y se está muy cerca. El viaje demora unos 40 minutos y el papeleo burocrático se puede hacer directamente en el barco. Allí sellan el pasaporte y te hacen rellenar un visado con carácter gratuito.
El mundo arábigo se caracteriza por sus mercados llenos de colores y variedad de objetos. Conviven los productos de buena calidad con los de mala calidad, por lo que deberás ir con paciencia de recorrer y con los ojos bien abiertos. No olvides de regatear cuando te den un precio, en eso se basa el comercio en esta zona, es de mala educación no hacerlo por lo que pide un precio menor hasta llegar a un acuerdo.